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Marco Negrón // La Carlota hoy

No puede ser ignorada la ausencia en todo este asunto de la Alcaldía Metropolitana

No debe verse a la ligera la reculada gubernamental en relación a La Carlota. La victoria de la movilización vecinal no está en duda, pero como ellos mismos reconocen se trata apenas de un asalto en una pelea más larga: no hay que ser demasiado perspicaz para entender que se trata de una retirada táctica en una semana especialmente adversa y que únicamente busca esperar una coyuntura menos complicada. Pero hay que aprovechar este receso, de duración imposible de pronosticar, para ampliar la información y fortalecer la conciencia de la ciudadanía en una materia que reviste extraordinaria importancia para el futuro de Caracas.

Lo de La Carlota no es un episodio cualquiera en la lucha por una ciudad más digna y humana, y aunque siempre hay que desconfiar de los discursos apocalípticos, en esta ocasión cobra plena vigencia una afirmación de Enrique Peñalosa, el ex alcalde de Bogotá: "de la calidad del urbanismo que se haga hoy va a depender en gran medida la calidad de vida de millones de ciudadanos por cientos de años". Esto se entiende mejor al constatar que, junto con su vecino el Parque del Este, ella suma una superficie de 170 hectáreas, la mitad del Central Park de Nueva York, una ciudad cuya población casi triplica la de Caracas. Por ello es preciso desechar los cambiantes caprichos gubernamentales para decidir su destino y apoyarse en cambio en dos palancas fundamentales: una consulta seria de las necesidades sentidas de los caraqueños en materia de espacio público y un riguroso estudio técnico-científico de la vocación específica de La Carlota, imposible sin una visión de conjunto de Caracas que en la actualidad no existe. Algo que no puede sustituirse por las nebulosas "mesas técnicas" propuestas por el Gobierno ni puede ser despachado, como pareciera aspirarse, en unas pocas semanas.

Un aspecto que no puede ser ignorado es la ausencia en todo este asunto de la voz que más presencia debería tener, puesto que le corresponde de manera natural la responsabilidad principal: la Alcaldía Metropolitana, mientras asume un protagonismo desmedido el Ministerio de la Cultura. Misteriosas ausencias y presencias que no hacen sino enturbiar aún más un asunto demasiado importante para los caraqueños y del cual seguiremos ocupándonos en el futuro inmediato.

marconegron@msn.com

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